El otro día volví a ver “Habana Blues” de Benito Zambrano. Esta película tiene muchos elementos que hacen que sea irresistible para mi. Por un lado, la trama gira en torno a dos músicos que están en la lucha para darse a conocer y sacar adelante a su grupo. Además, es una película que trata sobre Cuba, donde el 99% de los actores son de allí. No puedo evitarlo, pero es que a mi los Cubanos me caen muy bien, me parecen personas muy alegres, optimistas, solidarias y divertidas, sencillas y directas. Además el “cubano” como lengua me encanta, esa tonadilla tan particular de la zona del Caribe pero mezclada con esa brusquedad más propia del español (de España), ese sentido del humor “tan particular” (y tan andaluz). En fin que siento mucha afinidad con ese pueblo tan maltratado.
La música de la película me encantó. Una banda sonora donde se abarcan diversos estilos, (desde el reagge hasta el metal pesado) y que refleja el actual panorama musical de la escena cubana, desmarcandose radicalemente de las concepción más tradicional (o conocida) de esa Cuba musical relacionada casi exclusivamente con la trova, y la música de origen afrolatino, y demostrando que los cubanos son capaces de aplicar su creatividad y su excelencia musical allí donde se lo propongan.
Revisar la película fue como un paseo por la Habana. Si bien es cierto, la escenificación se lleva a cabo alrededor de la cara “más turística de la ciudad” (de hecho salen, prácticamente, todos los lugares que uno no debe perderse al visitar esa ciudad), para los que no somos de allí, ni tenemos la oportunidad de viajar regularmente, nunca está de más volver a disfrutar, aunque sea a través de la TV, de la belleza de esa ciudad y la calidez del ambiente Habanero.
Otra cosa que me llamó mucho la atención (al igual que cuando estuve allí), es lo bien reflejado que está la calidad (y la importancia) de las relaciones humanas en aquel país. Los dos protagonistas, abanderados en su amistad, especialmente en los momentos difíciles, se presentan como una muestra viviente de la realidad de ese dicho, “Quién tiene un amigo, tiene un tesoro”
Aquí dejo una de las canciones de la banda sonora de la película que, creo refleja muy bien esto último (además aprovecho de practicar en esto de incluirle nuevas cosas al blog):
En Todas Partes
La amistad es una semilla
que brota en cualquier lugar,
y cuando sientas frio
cúbrete con las ramas de mi destino
donde te lleven los pasos
te encontrarás mi te quiero y mi abrazo
hay amor en todas partes
y en cada rincon del mundo
y todos buscando un sueño
cambiamos así de rumbo
si profunda es la distancia
profunda es la lejania
en un alma peregrina
no existe ciudadania
la bandera es un dilema, la patria y la geografía
donde quiera que me encuentre
yo siento que es tierra mia (bis)
tuya y mía
[estribillo:]
Yo quiero ser tu abrigo
si te hace falta el consuelo mio
yo quiero ser tu nido
si necesitas cariño mio
no quiero ser tu olvido
si en todas partes estoy contigo
yo quiero ser tu abrigo
en Madrid y en Nueva York
la Habana esta en todas partes
porque la llevas contigo
sin miedo a desarraigarte
yo sé que existen fronteras
en todos los continentes
un sólo sol y una luna te ciudan y alumbran siempre
quisiera ser la mañana y entonar la melodia
esa que me hace crecer cada día
caminos que me separan
y te obligan a escondidas
a ser cautivos de idiomas e ideologías,
no seas cautivo de idiomas e ideologías
[estribillo]
Aquí mismito yo estoy contigo.
TAGS: Cine, música, reviews









3 comments so far
Un puntazo lo del audio, nen. Si señor.
May 14th, 2006 at 9:31 pm
Hola! Que pequeño es el mundo. Me encantó todo de la pelicula, y como soy también migrante me tocó mucho la última canción. Así buscando llegué a tu blog y a tu post. Me encantaría postear el sonido también en mi blog. Pero va! ya estoy contenta de haberte encontrado.
Saludos!!!
October 29th, 2006 at 3:17 pm
Con mi cara y con tu pinga nos hacemos millonarios!!!
November 30th, 2006 at 6:48 pm
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